El pulpo a la gallega es un plato tradicional de la cocina gallega que destaca por su simplicidad y sabor único.
El pulpo, tierno y suave, se sirve sobre una cama de patatas cocidas, condimentado con un toque de pimentón dulce, pimentón picante y un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra GERMANOR.
Un plato ideal para los amantes del marisco y para disfrutar de la cocina más auténtica.
INGREDIENTES:
- 1 pulpo de 1,5 kg
- 4 patatas medianas
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de pimentón picante
- Aceite de oliva virgen extra GERMANOR
- Sal gruesa
UTENSILIOS:
- Olla grande
- Espátula o cuchara de madera
- Colador
- Sartén o bol grandes
- Cuchillo
PREPARACIÓN:
- Cocer el pulpo: Si el pulpo no estaba congelado, límpialo y congélalo previamente para conseguir una textura más tierna. En una olla grande con agua hirviendo, sumerge el pulpo tres veces de manera rápida y luego déjalo cocer durante 35-45 minutos, dependiendo del tamaño del pulpo.
- Cocer las patatas: Pela las patatas y córtalas en rodajas de un centímetro de grosor. Cocínalas en agua con sal hasta que estén tiernas pero firmes.
- Cortar el pulpo: Una vez el pulpo esté cocido, córtalo en rodajas y colócalo sobre las patatas cocidas.
- Condimentar: Espolvorea el plato con pimentón dulce y pimentón picante al gusto, añade un poco de sal gruesa y un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra GERMANOR para conseguir un sabor auténtico.
- Servir: Sirve el plato a temperatura ambiente para disfrutar al máximo de su sabor tradicional.
Este plato es ideal para comidas familiares o para compartir en cualquier ocasión especial. La combinación de pimentón y aceite de oliva virgen extra GERMANOR aporta un sabor auténtico y único, que hará que tu pulpo a la gallega sea una experiencia gastronómica inolvidable. Además, el pulpo a la gallega es perfecto para aquellos amantes del marisco que buscan una receta sencilla y deliciosa.